como selva de humedad infinitamente intima 

oh chopo, calmas mi sed de frescas imágenes

puedo beberme tu sombra necesaria en el paisaje

bajo el pulso trémulo de tus frondas siempre temblando

se desarrolla una delicadeza de tímidas ninfas

náyades y ninfas que huyen de la seca sal de la tierra

oh chopo, manantial arborescente destaca sobre trigales

lágrima de tierna filigrana en cada una de tus hojas, 

cantaría mil veces tu respiración fresca y desafiante 

tu tranquilidad reflejada sobre el paso de las aguas esmeraldas.

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Un segundo de invierno caduco y abrasadoramente congelado

entre los últimos vacíos incorruptibles de mi sentir alienado

como niebla espesa nublando el horizonte de mis visiones

como abrazo de cal y huesos para los niños que me cantan

como herida profundamente rasgada al filo de la sospecha 

como fango corrupto anegando las praderas de la inocencia

como tiranía geométrica invadiendo los espacios liberados

como llanto de sal  asfixiando cada amanecer en los jardines

la poesía estremecida

como testigo fugitivo

pugnando por sobrevivir y volver para contarlo. 

y qué de mí si te miré durante 4 largos segundos.

lo demás, ya saben, vino más tarde.

sólo sé que pude lamer la miel recóndita en tu jardín prohibido

saboreé la poesía entre los cálices y los estambres vencidos

investigué el efecto de mi roce sobre tu vibrante corteza. 

1,2,3,4 segundos…..y tuve que dejar de mirarte. 

tus pupilas auscultaban el vacío de mis ojos

en su intento por prenderlos de excitación

y tú ignorabas que a tus espaldas la lujuria

acababa de brindar con mi pudor un pacto por el pecado. 

el prejuicio se marchó con la primera copa,

el silencio ensordecido, para nada quiso oírnos

y tu ropa creo que se marchó después del postre.

quiero volver a probarte, entre algodones y los delirios de la noche desnuda. 

volvería a leer la victoria de la geometría sobre tus senos

trazaría sobre tu cuerpo la línea de mis deseos jamás soñados.

una cama, nuestros cuerpos por conocerse y un papel,

recital de poesía erótica para todos los públicos

abierto desde la madrugada hasta el amanecer. 

Escape la poesía de sus palacios alabastrinos

huya del dogma brillante que reluce bajo la altivez

venga ruidosamente tropezando con las esculpidas porcelanas.

 

de boca en boca, salte, corra y vuele esta necesaria poesía

salga de su madurado letargo dieciochesco

juegue con los niños y trine con los pájaros.

 

 

con escuadra y cartabón delimitados los barrios de esta ciudad

donde el tercer mundo tiene calle y dirección.

separados el hambre de los desheredados y el bienestar de los pudientes,

separada la ciudad trabajadora que no descansa y la perezosa, tumbada a los pies de los parques y las fuentes.

la mierda cuanto más lejos menos huele, y por eso váyanse a la periferia las horas extra y los despidos libres.

si me atrevo a cruzar el meridiano de la pobreza, el asfalto es más gris, los gatos más flacos y las botellas más apuradas.

en cambio, los mendigos son más sabios y las esquinas cuentan más historias.

si me quedo donde estoy, vivir es asfalto, pero hay islas de jardines, oasis de realidad tierna por florecer.

desde aquí soy testigo del otoño y la primavera, porque hay árboles a los que mirar y no hay solo muros.

en el juicio de la vida, salí afortunado, la suerte me mandó para vivir buena casa y buenos parques

delimitó las coordenadas de mis pasos siempre entre iluminadas avenidas.

podría haberme destinado a una existencia duramente cimentada

sobre bloques de hormigón armado con la tragedia de la desposesión,

a un futuro tapiado por el paro y las tardes sin nostalgias con la tripa llena.

sería más pobre pero mucho más poeta, conocería el lenguaje de los culos de las botellas

las paredes llorarían mis graffitis quizá llenos de odio petrificado

me fumaría hasta el último suspiro de la desdicha

mi llanto escalando sería mas canción desesperada

desde los descampados al cielo sería más desgarrador más dolorido

el dolor treparía mas rápido que la muerte de los perros

el filo de las navajas empuñado contra mis semejantes, que sufren como yo

sacrificios expiatorios debajo del puente, fuera de la vista de la luna

única madre y por tanto preocupada y buscándonos todas las noches.

así nos concertamos nuestra muerte y entre desgraciados nos hacemos un favor.

pero yo soy otro no vivo en ese barrio solo se que mi vida

puede ser mas afortunada, por tanto mas falta de poesia.

 

Quede prohibido a partir de hoy responder a la vida con poca palabra.

Quede prohibido decir que la vida es nacer, crecer, relacionarse, reproducirse y morir. 

Actos biológicos, esclavos de una matemática natural que solo sabe desfilar ante la inercia temporal 

sin dejar más huella que la reproducción exacta de esos miles de caminos, 

tan secos tan rectos tan limpios tan dirigidos……..en fin, tan aburridos. 

La necesaria respuesta está reservada a los locos, a los niños y a los poetas.

¿”bien”, “mal”, “sí”, “no”, “si quiero”, “todo”, “nada”, “perfecto”, “te quiero”?

con esta retahíla de expresiones van secando la sabia infinita que va dejando

cada emoción desatada, liberada, como polen cumpliendo su promesa de fertilizar

los yertos campos de la existencia, que desean ser abonados por algo más que la razón certera y permanente. 

cada vez que salta una pregunta la necesaria respuesta me da las espaldas de la lógica. 

¿Por qué escribes?, le preguntaron al escritor. 

-Porque me gusta hacerlo. 

No.

así responden los que  están atemorizados por el castigo de su dios lingüístico

respetando las sagradas formas de un lenguaje que creen imperturbable

todavía recuerdan la fría estocada de un ficticio Quijote, vengativo a la par que cuerdo. 

que ¿por qué escribo?

quisiera bucear en cada poema que escribí,

en cada instante encarcelado en la memoria

en cada soplo de vida tatuado en la piel recién escrita

para encontrar los jirones desintegrados de esa respuesta que intenté morderle al misterio

a lo mejor es por sentirme algo, “definición” al borde de la nada

o es para jugar con la cuenta atrás de la vida, que corre mas despacio desde que descubrí esto.

así le pongo hora al despertador de mis sueños para que cuando la vida me los presente

sean recibidos con unos buenos días y un café caliente.

Evito responder a esa pregunta,

sigo y sigo, y para dejarles conformes,

respondo algo simple y me miro al ombligo. 

por eso cada vez que la vida me pregunta la mando a hacer puñetas,

la digo que todavía busco la poción mágica  el elixir de la respuesta sincera y desnuda

que le seguiré haciendo el amor a la palabra,

probando todos los matrimonios, casando la lógica con el amor,

metiendo en el mismo cuento a las víctimas y a los verdugos, a los perros y a los gatos, 

hasta que un día, harta de tanto placer dedicado en silabas perfumadas, 

me diga que nada es definitivo que los días necesitan soles y que un sol da para pocos,

que la vida necesita de la chispa de los poetas, los niños y los locos.  

dejad de buscarlos sobre las nubes entre los cielos

se fueron dejando los ecos muertos de la vida marchita

fugaces, como los sueños tempranos siempre marchándose. 

 

entre los muros se quedó grabada la canción, el canto viviente.

con el sol de julio se fueron, entre las luminosas llanuras del crisol encendido,

se fueron, apuñalando los últimos vientos mudos,

  regateando una vez más con la agilidad de las brisas 

     como un huracán de quejidos, precipitándose sobre el silencio.